¿De dónde sale el vino?

La vendimia comienza sobre el 15 de Septiembre y suele durar 30 días. Los tractores que transportan la uva se vacían en los lagares, un análisis previo de la uva permite la identificación de la calidad y madurez.

La uva blanca y la tinta se procesan en tolvas diferentes dándoles entrada al lagar, dependiendo de la madurez y estado de las uvas, elaborando independientemente cada variedad.

Una vez recogida la uva, se procede al prensado para la obtención del mosto.

El vino blanco se fermenta sin hollejos o piel, se filtra mediante un filtro de vacío que separa los mostos de las levaduras no deseadas, y fermenta. Posteriormente los vinos se estabilizan en nuestras cámaras de frío.

Hay dos procesos de elaboración para los vinos tintos. En el primero, una vez recogida la uva se procede a su estrujado y despalillado, fermentando el mosto en depósitos autovaciantes de acero inoxidable. El azúcar del mostro se transforma en alcohol etílico y anhídrido carbónico, controlando la temperatura de fermentación.
Los pigmentos colorantes que contienen las pieles aportan su color, su aroma y sus taninos a los vinos tintos.
Posteriormente se realiza una segunda fermentación llamada fermentación maloláctica, que consiste en la transformación de ácido málico en ácido láctico, dando una mayor suavidad a los vinos.

El segundo proceso consiste en estrujar la uva entera que pasa a los depósitos de fermentación, el sistema seguido es el conocido como de "maceración carbónica", en este caso los vinos obtenidos son suaves, con cuerpo, color intenso y se consumen en su primer año.

La Filtración

En nuestras instalaciones contamos con las tecnologías más modernas de filtración y clarificación que comprenden desde la utilización de filtros de tierras a sistemas de filtración en aséptico, garantizando de esta manera la perfecta conservación de los productos a comercializar.

La Crianza

Después de una esmerada selección de nuestros vinos, los más adecuados son almacenados en barricas de 225 litros de capacidad, de roble americano, con el fin de obtener el carácter específico que aporta dicho envejecimiento. Transcurrido un período de tiempo adecuado, dichos vinos son envasados, terminando su envejecimiento en botella.

Elaboración de Vinos Rosados y Vinos Tintos

La diferencia entre un vino rosado y un vino tinto es la distinta forma en que se realzan fermentaciones de los mismos:

Los rosados se obtienen tradicionalmente por sangrado. Es decir, se extrae el mosto de los depósitos en los que se recepciona la uva antes de que éste inicie la fermentación. Por tanto el mosto fermenta sin estar en contacto con pellejos ni pepitas.
El rosado toma más color cuanto más tiempo se espere antes de realizar el sangrado.
Para que se mantengan los aromas afrutados característicos se realiza la fermentación bajo un riguroso control de temperatura, sin que ésta supere en ningún momento los 20ºC.

Para obtener vinos tintos se deja fermentar conjuntamente la masa formada por el mosto, pulpa y pellejos en los mismos depósitos en los que se ha recepcionado la uva, sin sobrepasar los 30ºC de temperatura.
Durante los diez días que aproximadamente dura la fermentación, se realizan remontados diarios del mosto para que éste tome color y fuerza al contacto con los pellejos.